Allá reforma de la ley de Seguridad Ciudadana, aún encallada un día de hoy en la Comisión de Interior del Congreso, ha levantado ampollas en las Fuerzas de Seguridad. Hay en noviembre de 2021 miles de policías y guardias civiles, convocados por todos los sindicatos policiales y las asociaciones del Instituto Armado, salieron a la calle en Madrid para protestar por las propuestas que se abrían paso gracias a los acuerdos a los que llegaba el Grupo Socialista con sus socios de Unidas Podemos y los aliados nacionalistas e independentistas. Hoy los agentes volverán a manifestarse, si bien en esta ocasión solo convocan a Jupol y Jucil, mayoritarias en sus Cuerpos, y Jusapol, que aglutina a ambas. Además cuentan con el apoyo de CSIF.
Aunque la reforma está aún encallada en la Comisión de Interior del Congreso, es verdad que el Gobierno y sus socios han hecho avances hasta alcanzar 36 puntos de acuerdo. Sin embargo, aún persisten algunas diferencias en temas clave, por lo que es difícil aventurar que la reforma vaya a sasir adelante en lo que queda de legislatura.
Entre las diferencias más importantes se encuentra la prohibición o no uso de pelotas de goma para disolver protestas violentas; lo relativo a la desobediencia o resistencia a la autoridad oa sus agentes, y el aval a los rechazos en frontera, que algunos llaman devoluciones en caliente y que, por cierto, han sido avalados por la Constitucional.
De seis a dos horas
A cambio, sí hay pleno acuerdo en que llevar a un ciudadano a comisaría para filiarlo sea algo excepcional y además en reducir a dos horas el tiempo máximo para realizar esta comprobación, salvo por causas excepcionales debidamente justificadas, en el que ese plazo podría estabilizarse en El as seis horas actuales. Un plazo de tiempo que, según la práctica diaria de la Policía y la Guardia Civil, es complicado cumplir muchas veces, no por falta de voluntad, sino de medios.
Asimismo, la reforma planta especificará que la presunción de veracidad de los agentes cumpla la demanda de “lógica, coherencia y razónabilidad”. El problema, no solo para las fuentes policiales consultadas sino también para los letrados del Congreso, es quién define lo que es “lógico, coherente y razonable”, un parámetro subjetivo que puede causar inseguridad jurídica en las Fuerzas de Seguridad.
De igual manera, la reforma recoge que no será sancionable que los ciudadanos ejerzan el derecho de reunión sin comunicación previa “ante hechos que requieran de una manifestación o expresión pública inmediata”. Hasta ahora, el aartículo 37 de la ley de Seguridad Ciudadana lo excluyente infracción leve. Las fuentes consultadas explican que si no es necesario ya esa comunicación previa los dispositivos de seguridad necesarios para evitar incidentes en ellos serán mucho menos eficaces, ya que no podrán ser preventivos. Eso sin contar que el número de protestas se puede multiplicar con lo que eso supone de realización en la convivencia ciudadana.
Secretario General de Jucil
Ernesto Vilariño
“Queremos que este sábado nos acompañen cuantos representantes políticos lo deseen”
Secretario General de Jupol
Aarón Rivero
“Hay una falta total de respaldo a los agentes por parte del Gobierno de España”
Presidente de Jusapol
miguel gomez
«Esta reformada pone en una situación muy grave a los policías y también a los ciudadanos»
Asimismo, dejarán de ser grave infracción las manifestaciones que provoquen «grave perturbación de la seguridad ciudadana» frente al Congreso, el Senado o los parlamentos autonómicos, por lo que se facilita que los diputados o senadores tengan que debatir una ley con protestas masivas a las puertas de las cámaras.
Solo
Aunque la totalidad de los sindicatos de la Policía y las asociaciones de la Guardia Civil ven aspectos lesivos en la reforma de la ley de Seguridad, jupolen el ámbito del primero de los Cuerpos, y julioen el segundo, han decidido actuar por su cuenta y convocar en solitario la manifestación, junto a su matriz, Jusapol.
Los convocantes protestan por “una reforma que se hace sin tener en cuenta la opinión de los profesionales de la seguridad ciudadana, las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad y los juristas” y añaden que esta reforma “hará de España un país más insegurotanto en las áreas urbanas como en las rurales”.
Aseguran que «a policías y guardias civiles les resultará cada vez más difícil, y en algunos casos imposible, llevar a cabo su labor, y quienes sufrirán las consecuencias serán los ciudadanos, que perjudicados hay que la voluntad de unos pocos será suficiente para recortar sus derechos y libertades. Solo beneficia a los manifestantes violentos y los delincuentes ya ata de pies y manos a los agentes”.


