podems mantener el pulso hasta el final dentro del Gobierno con las leyes del Ministerio de Igualdad, mientras cede ante el PSOE con normas del departamento de Ione Belarra, como en la ley de Bienestar animal. El partido morado ha tomado las iniciativas de Irene Montero como sus principales cartas en esta legislatura y se resiste a introducir cualquier modificaciĂłn en sus textos, aunque esta negativa implique un choque frontal entre socios de coaliciĂłn y ponga en riesgo, incluso, la viabilidad de las los ojos.
Desde hace meses, Podemos ha abanderado la legislaciĂłn de Igualdad como la alegrĂa de la corona de la coaliciĂłn, vindicando la agenda feminista como el estandarte del espacio morado y situando sus normas por delante de iniciativas como la reforma laboral, la Ley Rider o la subida del SMIque fueron impulsadas por Yolanda DĂaz.
Los ojos de Montero, con una fuerte componente ideolĂłgico, han supuesto un importante foco de conflicto en el seno del Gobierno. El Ășltimo, a cuenta de la voluntad manifestada por el PSOE para introducir «mejores tĂ©cnicas» a la ley del sĂłlo sĂ es sĂ, despuĂ©s de la polĂ©mica por las numerosas rebajas de penas y excarcelaciones a gresores sexuales condenados a raiz de la norma. Propio pedro sanchez se mostrĂł favorable a esta posibilidad, y llegĂł un telĂ©fono a Irene Montero para tratar de reconvenantla a cambio, segĂșn publicado El PaĂs. Pero estos intentos no han surtido hasta ahora efecto alguno.
Podemos se mantiene ademĂĄs trece y rechaza introducir ningĂșn «retoque tĂ©cnico» en el texto, tal como expresĂł el mismo viernes desde el Congreso de los Diputados su portavoz, pablo echenique. TambiĂ©n desde el Ministerio de Igualdad mantiene sus posiciones y apelan a que deberĂĄ esperar a la jurisprudencia del Tribunal Supremo, aunque Ă©ste ya ha avanzado que no sentarĂĄ una Ășnica doctrina, sino que actuarĂĄ caso por caso.
Aunque la reacción inicial de Igualdad fue culpar a los jueces «machistas» por las rebajas de penas, ahora ese argumento ha pasado en un segundo plano, y aunque en el espacio confederal se insiste en la existencia de discreción de los magistrados en la hora de fijar rebajasse apela a otra razon: cambiar a dia de hoy la ley del si es si no elusión que continuasen las revisiones de cerradurasal haber estado ya la norma en vigor y la obligación de aplicar la norma mås favorable al reo, tal como explicaba en sede parlamentaria el presidente de Unidas Podemos, Jaume Asens.
Un cambio, por tanto, interpretaria como un gesto politico -reconocimiento del error e intenciĂłn de rectificar-, que como una manera de solucionar lo ocurrido. Y los morados no estĂĄn dispuestos a admitir disfunciones en un texto que se ajusta a un dĂa de hoy defendiendo. Y aceptar ese extremo supondrĂa Debilitar polĂticamente a Irene Montero, quien se presentĂł como la alternativa a Yolanda DĂaz para ser candidatura a las elecciones generales, en caso de que Podemos y la vicepresidenta no alcancesen un acuerdo. La formaciĂłn se fuerza en los Ășltimos meses en reforzar a toda costa la figura de la ministra de Igualdad y cara mĂĄs visible desde Podemos. En ese sentido fue la ofensiva abierta contra medios y judicatura para justificar los efectos adversos de la ley del sĂłlo sĂ es sĂ, y mĂĄs tarde la campaña desplegada en todo el paĂs en apoyo a Irene Montero, destacando su papel de vĂctima de la ‘violencia polĂtica’ frente a la derecha.
Pero la del ‘sĂłlo sĂ es sĂ’ no es la Ășnica ley polĂ©mica. Si podemos cuenta un favor para con que la ley del sĂłlo sĂ es sĂ ya estĂĄ aprobada y en vigor, no ocurre lo mismo con la ley trans, que se aprobado por el Consejo de Ministros y que, durante el trĂĄmite parlamentario, es protagonista de una batalla descarnada entre socios de coaliciĂłn. El PSOE ha registrado una enmienda para que los menores de edad tengan que contar con un aval legal para ejercer la llamada ‘autodeterminaciĂłn de gĂ©nero’, por el que puede cambiar de sexo registral sĂłlo con la manifestaciĂłn de voluntad.
Podemos se ha cerrado en banda aceptar cualquier modificaciĂłn. Lejos de Plantearse este cambio, que los socialistas argumentaron en refuerzo de la seguridad jurĂdica para un colectivo especialmente vulnerable, el partido ve esta propuesta como un «recorte» y un «retroceso» en la norma. Tanto es asĂ que este mismo sĂĄbado llamĂł a sus filas Ă asistir a una manifestaciĂłn organizada por asociaciones trans para pedir la aprobaciĂłn del texto actual. La portavoz de la formaciĂłn, Isa Serra, ha llevado el Ăłrdago mĂĄs allĂĄ, advirtiendo al PSOE deberĂĄ decidir si estĂĄ con el colectivo trans o situarse junto al PP.
La situaciĂłn no es fĂĄcil. En este momento, los socialistas sigue dilatando el trĂĄmite legislativo Mediante ampliaciones del plazo de enmiendas al texto, pero el enroque de los morados abre la posibilidad de que, por primera vez en la legislatura, una ley pueda ser devuelta por las CĂĄmaras al Gobierno para encargarle una nueva redacciĂłn.
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Independientemente de la desconexión de esta norma, el mensaje es claro: presión hasta el final con las leyes del Ministerio de Igualdad, que Podemos quiere emplear como un ariete dentro del Gobierno y de cara a este ciclo electoral. La agenda feminista, que ha generado duros sustos en la coalición, servirå para agitar el voto de izquierda contra el PSOE y al mismo tiempo para vindicar la solidez de ideario de los morados. Dos ideas que cobrarån un valor especial de cara a las campañas para las ciudades electorales de los próximos meses.
Los conflictos abiertos en la defensa de estas normas tambien permitiran a Podemos Destacar el perfil ‘duro’ de Irene Montero frente al pragmatismo y las cesiones de Yolanda DĂaz; allĂ se formĂł un claro contraste de fondo que Podemos se ha esforzado en evidencia en las Ășltimas semanas. Una reivindicaciĂłn electoral, en definitiva, que se proyecta en clave electoral, pero tambiĂ©n interna, y que da cuenta no sĂłlo de las discrepancias entre socios de coaliciĂłn, sino de las profundas diferencias entre las dos almas de Unidas Podemos.


