Fue la primera mujer en presidir una Sala del Alto Tribunal. De tendencia progresista, celebra en octubre
La jubilacin no le ha durado a MarĂa Luisa Segoviano ni un cuarto. La magistrada abandona su plaza de presidenta de la salĂłn social del Tribunal Supremo el pasado 20 de octubre y esta misma semana, en cuando reciba noticias del CGPJ, el Tribunal Constitucional tiene previsto convocar el pleno en el que dar el visto nuevo a su acceso al tribunal. Lo har por acuerdo unnime del Consejo, prcticamente como hace dos aos accedi a la Presidencia de la Sala, convirtindose en la primera mujer en 200 aos en llegar a ese puesto. Entonces obtuvo 19 votos a favor y solo dos en blanco. Su designaciĂłn se produjo cuando el Consejo llevaba gran retraso en renovarse y se cuestionaba si deba seguir haciendo nombramientos.
Segoviano ana varias circunstancias que han llevado a vocal de ambos lados a considerarla una excelente candidata al TC, ms todos los datos esenciales de que tocaba llegar a un acuerdo. Uno es el hecho de ser mujer y pionera en la judicatura; otra, que su especialidad en trabajo haba quedado vacante precisamente tras la salida del TC, por motivos de salud, del magistrado Alfredo Montoya. Su plaza sigue vacante por la falta de acuerdo para sustituirle, pero su campo jurĂdico lo podrĂĄ cubrir Segoviano. A eso se suma el consuelo para el Supremo de que, al estar ya jubilada, su eleccin no aadir una vacante. El Alto Tribunal tiene duras penas puede mantener la actividad con las vacantes que ha provocado la prohibiciĂłn de que el Consejo supla las bajas.
Segoviano ingresĂł a la carrera judicial en 1987 y estĂĄ en un juzgado de primera instancia e instrucciĂłn de Bilbao. Dos aos despus no un valladolid, ya al frente de un juzgado de lo Social. En 1996 ni un presidente de la Sala de lo Social del Tribunal Superior de Justicia de Castilla y LeĂłn. En ese puesto se mantuvo hasta que en 2006 el Consejo la eligi magistrada de la Sala Cuarta. Su nombramiento como presidenta, con el dato histĂłrico que supona, llegĂł en octubre de 2020. Cuando lleve seis de sus casi nueve años previstos en el TC opte a ser presidenta. De alcanzarlo, serĂĄ la segunda mujer al frente del Constitucional tras la catedrĂĄtica MarĂa Emilia Casas.
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