Con la esperanza de que la investigación consiga aclarar que llevó a Alana y Leila, dos gemelas de doce años ordenadas en Sallent (Barcelona), ha precipitado de un tercer piso el pasado martes, lo que acabó con la muerte de la primera de ellas, sigue la polémica sobre si los servicios de atención, tanto los la escuela como los del ayuntamiento de la localidad, podría haber detectado que los jóvenes estaban en un estado emocional tan complicado como para tomar la fatal decision que adopto.
Si en los primeros días tanto el alcalde de Sallent, Oriol Ribaltaas portavoces del departamento de Educación apuntaron con rotundidad que n’estaba que las adolescentes sufrieran ‘bullying’, ayer fue el propio consejero Josep Gonzàlez-Cambray el que reconoció que el instituto en el que las jóvenes cursaban primero de ESO “no detectó ninguna situación específica de acoso escolar”. La propia familia y compañeros de las dos niñas sí apuntaron a ABC en esa dirección.
En este sentido, y preguntado por si desde el equipo de orientación y psicológico del centro no se detectó ninguna situación de acoso, Cambray señaló que el acompañamiento que se hizo a las gemelas es el mismo que se hace con otros jóvenes, y que, según Explicó el equipo psicológico, los hechos “pueden venir por causas multifactoriales”, apuntó en declaraciones recogidas por Ep.Cuando hay un suicidio es un choque de toda la sociedad, y en este caso desagraciadamente son jóvenes», Anadió Cambray.
Tampoco se conoce sí se activó el Protocolo para la atención y acompañamiento del alumnado transgénero en centros educativos facilitados por la Generalitat. Educación sí evaluó tras la pandemia la salud mental de todos los alumnos de la etapa final de ESO, de Bachillerato y de Formation Profesional mediante una encuesta anónima y voluntaria que hizo llegar a todas las escuelas e institutos de Cataluña entre el 2 y el 27 de Mayo de 2022. El Instituto Llobregat de Sallent fue uno de ellos, pero se desconoce también si las gemelas participaron en el estudio
Encuesta
Por su parte, el Síndic de Greuges, o lo que es lo mismo, el defensor del pueblo catalán, ha abierto una actuación de oficio para investigar el caso de Alana y Leila. La institución prevé dirigir de vez en cuando al departamento de Educación y al Ayuntamiento de Sallent para que faciliten información sobria sobre historia. Desde el Síndic esperan indagar, entre otros aspectos, sobre la ayuda psicológica que recibió desde el instituto para saber si se “tenía conocimiento de alguna situación de posible acoso o si se había detectado malestar emocional”, apunta la institución en un comunicado.
Por todo ello, saber qué actuaciones se han activados puede ser de gran utilidad para saber si los protocolos funcionan correctamente. Además, el síndico prevén consultar a los servicios sociales municipales si conocían a la familia afectada y si el estaba siguiendo, así se reconoció que sucedió. “¿Le preocupa mucho la situación de la salud mental de los niños y niñas adolescentes, ya que los datos muestran un aumento del malestar emocional, especialmente desde la pandemia”, lamentó desde el Síndic, quien señaló al saber que, a pesar de las intervenciones desde el departamento de Salud entre los jóvenes para alertar de adicciones o problemas de salud mental, “la red pública de salud mental infantil y juvenil sigue presentando importantes problemas de cobertura”.
Todo ello, mientras la investigación policial, que se prevé larga, sigue abierta. El hecho de que el caso se vea con un escenario multifactorial en que se mezclan social condicionantes y familiares complican más el caso, aunque se da por hecho que las cartas de las jóvenes, en las que explicaban sus motivos, o el contenido de sus móviles, pueden ser determinantes.


