El alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, no está hecho para el deporte. O eso es lo que se déprende de sus últimas acciones en presentaciones deportivas: desde el errático saque de honor, su impreciso lanzamiento de penalti y ahora su fallido mortal salto en un centro de gimnasia artística.
Almeida visitó el Centro Deportivo Municipal San Blas, un espacio deportivo remodelado durante este mandato con una inversión de 13,8 millones de euros y que cuenta con un nuevo gimnasio artístico. Allí fue donde se lanzó de cabeza, eso sí, a unos bloques de gomaespuma, en lugar de ejecutar con éxito un salto mortal impulado por una colchoneta elástica.
Los hechos ocurrieron pendientes de su visita a la nueva instalación, que está equipada con material para practicar ejercicios de anillas, barra fija, caballo con arcos, barras paralelas, salto de potro y suelo.
A la inauguración de este espacio siguió una exhibición con un envío de jóvenes del Club Gimnástico San Blas, acompañados por Diana Plaza, olímpica en Atlanta 96, quienes se formaron en la Escuela Municipal San Blas. Los gimnastas mostraron cómo evoluciona la técnica desde la iniciación en la gimnasia (cinco años) hasta la consecución de ejercicios de máxima dificultad y riesgo (19 años). Y allí es donde Almeida se sumó a la fiesta.


