La marplatense a la que no le gustan los alfajores y produce el mejor del mundo
Increíblemente Fabiana Milagros Ocaranza Encontré su pasión laboral en el dulce. Lo de increíble viene porque Ocaranza es técnico-química, profesión por la que nunca se interesó; pero luego reemplazó a la abogacía, que abandonó con diez materias cursadas; Luego fue el turno en el mundo inmobiliario, pero no la llenaba, hasta que encontró cierta satisfacción en la industria textil, la cual, sin querer, "de esas casualidades de la vida", la vinculó con el maestro repostero con el cual se unió para fundar, en 2000, Milagros del Cielo, una casa de alfajores marplatenses hasta hace cinco meses desconocida. Después de una…
