"Neli, ¿qué hacemos?", cada vez que alguien hace esta pregunta, Neli sabe qué contestar. Da indicaciones, pero también empana la carne para las milanesas y las fríe. A las onzas de la mañana empiezan a llegar los comensales al comedor Evita, en la tira 11 del barrio Zavaleta. En la cocina, ponen música y, mientras terminan de preparar el almuerzo, bailan al ritmo de Mentirosa de Rafaga. Primero, llegan ancianos delgados y algunas personas que viven en la calle. Más tarde, familias, niños y adultos. Algunos vienen en el patio del comedor, hay mesas y sillas, otros se llevan una…