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«En Suecia, a pesar de las protestas por la desigualdad, el sistema nunca ha sido cuestionado como tal»

«En Suecia, a pesar de las protestas por la desigualdad, el sistema nunca ha sido cuestionado como tal»


PAG¿Por qué la reforma de los sistemas sociales plantea tantos problemas en Francia cuando Suecia y varios otros países han llevado a cabo reformas similares? En Suecia, la edad de jubilación es flexible. Cuanto más viejo te vayas, mayor será la pensión. La base financiera del sistema es la renta futura del capital invertido. La mayoría de los ciudadanos también están cubiertos por un complemento de pensión vinculado a su antiguo empleo. A pesar de las protestas expresadas por las desigualdades resultantes para los de menores ingresos, el sistema nunca ha sido cuestionado como tal.

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Francia y Suecia, sin embargo, tienen en común que la división izquierda/derecha siempre ha sido la principal falla política. Pero se tradujo de otra manera en el plano político. En Suecia, la socialdemocracia, en forma de socialismo reformista, ha sido la fuerza impulsora detrás del proyecto del estado de bienestar y las reformas del bienestar. Cuando el Partido de los Trabajadores Socialdemócratas Suecos fue derrotado en 1976 después de cuarenta y cuatro años en el poder y reemplazado por un gobierno de centro-derecha, este último no cambió fundamentalmente el sistema social.

Sorprendentemente, los partidos de izquierda y derecha, con la excepción de la izquierda de la izquierda y la extrema derecha, llegó a un acuerdo en la década de 1990 sobre la base financiera de las futuras pensiones. Los principales partidos de izquierda y derecha (socialdemócratas y conservadores moderados) pudieron firmar tal acuerdo teniendo en cuenta sus diferencias ideológicas. El acuerdo se basó en varios informes oficiales de expertos neutrales sobre cómo la individualización, la globalización y la mejora de la salud afectarían el futuro de la población y las finanzas públicas.

Nuevo reto político-cultural

La izquierda francesa, en cambio, nunca ha logrado unir sus fuerzas, salvo en contadas ocasiones. El Partido Comunista, seguidor de un socialismo revolucionario, fue desde la década de 1940 la corriente ideológica de izquierda mejor organizada. Esto significó que el movimiento gaullista, conservador y nacionalista (con, sin embargo, ciertos rasgos de izquierda), fue el motor de la modernización del sistema social poscolonial francés. Allanó el camino para el período social y económicamente liberal de las décadas de 1970 y 1980, con gobiernos formados por fuerzas tanto de derecha como de izquierda. Pero tampoco se ha logrado llegar a acuerdos sobre soluciones económicas o financieras de largo plazo capaces de preservar el sistema social en un período de cambio global.

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