Más de 30 años dedicados a esta cadena hotelera española que se encuentra presente en cerca de medio centenar de países. Hoteles de playa, montaña o urbanos como en el que nos recibe Lourdes Ripoll. En su curriculum vitae individual aparece una empresa de Meliá Hotels International. Inició su carrera en el departamento de economía y auditoría, ahora adjunta es al Consejero Delegado y vicepresidente de Meliá Hotels International y vicepresidente de RSC. Bajo su dirección se encuentran todos los aspectos relacionados con la sostenibilidad de la compañía y los más de 350 hoteles de la cadena. A «trabajo que tiene que ser de todos para lograr los objetivos pactados», responde
-¿Lleva toda su vida profesional dedicada a este grupo? ¿Cómo ha evolucionado el interés de la sostenibilidad dentro de la compañía?
-Fuimos pioneros en el sector turístico. Empezamos con la sostenibilidad en el año 2010 aunque fue un poquito antes, pero en esta fecha comenzamos a conceptualizar dentro de la visión estratégica de la compañía, siempre un pilar asociado a la sostenibilidad. Is verdad que el conocimiento no es el mismo que ahora. Por aquel entonces, era una ambición mucho más centrada en temas ambientales, porque la compañía, al gestionar hoteles y edificios, la parte energética ya formaba parte del control y la gestión de cara a la eficiencia energética. Luego continuamos dando peso un poco a lo que sería la gobernanza. Queríamos, de alguna forma, sentar las bases, comenzar por las políticas asociadas al ámbito ESG y empezamos, además, a trabajar un código ético para todos los stakeholders. Si comparamos 2010 a 2022, el recorrido ha sido importantísimo. Hemos ido ganando en madurez, en conocimiento más sólido y en perspectiva. Concebimos la sostenibilidad integrada en el modelo de negocio, pero no podemos olvidar que cualquier negocio de cualquier empresa tiene que ser loable, sostenible.
-Por parte de los clientes, ¿observan esa preocupación por la sostenibilidad? ¿La pregunta que sean apoya como compañía?
-Esa pregunta es dificil de contestar.
-¿Para que?
-En mi oferta de hoteles no se distingue si son más o menos sostenibles. El cliente, en principio, si puede hacer algún criterio de selección, lo que mirará es si una compañía es responsable y sostenible. Para nosotros es complicado saber si el cliente es sostenible, consciente o inconsciente, cons su forma de actuar o compromisos. Es difícil, porque es necesaria la tecnología y la información para evitar cómo comportarse durante la estancia, hay que esperar 5, 10 o 30 minutos. Nosotros tenemos cerca de 350 hoteles, imaginamos la tecnología necesaria para conocer eso. Estamos preocupados y ocupados en esto, pero todavía es difícil saber cuál es el comportamiento del cliente. Sí que podemos hacer algunos análisis que nos llevarían a cierto tiempo a cruzar mucha información para ver si hay ciertos comportamientos en función de la nacionalidad, pero, al final, cada cliente es un mundo. Puedes probar cosas, gestionar e intuir que algunos son más responsables o están más comprometidos, pero, hasta ahora, es más un deseo.
-Pero, sí podéis conocer lo que os dicen, ¿no? Es decir el cambio de los botes de gel, las toallas…
A ver, yo te diría que el concepto de sostenibilidad en la gente me gustaría saber cuál es, porque puede haber tantos como millones de habitantes hay en el mundo. Cuando quitamos, por ejemplo, cansado Aprobaciones de los baños, porque era una enorme cantidad de envases de residuos, pusimos botellas de botellas de mayor volumen entonces ahí hubo reacciones de todo tipo. Sí que es verdad que tú se lo tienes que explicar, decir cuál es la razón y el motivo de que haces, porque posiblemente muchos no lo perciban. El audiencia de la sociedad es diversa y habrá gente que lo reciba bien y otra que no tanto.
-Quiere decir que falta pedagogía en la sociedad, ¿no?
-Y visibilidad, porque piensa que tengo un hotel que casi es neutral en carbono, el cliente no lo ve. Es decir, le tendrás qu’explicar y dar visibilidad a que realmente ese es un hotel que tiene cero emisiones y eso es lo que tenemos que hacer. Puedes tener energía verde, todo lo que quieras, pero el cliente no lo ve y se lo tienes que contar y hacer visible.
-Es una labor complicada, porque el cliente al final va al hotel a disfrutar de sus vacaciones y al restaurante le puede dar igual…
-Yo dirás que en un urbano sí es más más difícil quizás que el cliente capte esta información, porque en unas vacaciones sus siete días y hay actividades y puntos de contacto que te ayudarán a trabajar eso y dar visibilidad. Nosotros en República Dominicana y México, por ejemplo, realizamos actividades asociadas a la protección de la biodiversidad, de las tortugas y la limpieza de playas.
-¿Cómo trabajan la sostenibilidad desde la compañía?
-En 2018 presentamos por primera vez un ranking de índices en materia de sostenibilidad que mide un poco la gestión sostenible y responsable de las organizaciones a nivel macro, es decir, a nivel de todo el perímetro de la compañía, es decir, de todos los afectados áreas Ese fue un cambio sustancial. Íbamos un poco a inquilinos, porque no sabíamos qué realidad nos íbamos a encontrar en el cuestionario y si éramos capaces de tener cierta respuesta positiva.
-¿Qué eran criterios?
– Se trata de coger toda la organización y, a través de un cuestionario, trabajar en la gestión responsable, sostenible y social de la empresa. Eso fue una palanca muy importante para escuchar a la organización que tienen que asumir dentro de sus propias funciones, ser responsable y cómo ir avanzando.
-Y de negocio, ¿cómo entienden ustedes un hotel sostenible?
-Primero que se económicamente viable, porque eso asegura la viabilidad no solamente de la unidad de negocio, sino la viabilidad del entorno de generación de riqueza y que tiene un impacto cada día menor de su huella ambiental. Puedes tener un hotel que sea muy eficiente en la gestión de los recursos energéticos y hídricos, hoteles energéticos que tiendan a generar energías renovables, etc., pero no socialmente. Para nosotros es tan importante lo medioambiental, lo social, la gobernanza.
-Están presentes en más de cuarenta pagos, ¿cómo se conjuga ser sostenible en cada uno de los recintos y con diferentes culturas?
Hay una parte del negocio muy sustentada en criterios y principios sostenibles y lo que tienes que hacer es adaptarlo a las realidades de los destinos e imaginé que nuestro hotel es el mismo en Asia, que en el Pacífico, que en Indonesia o en Madrid. Tienes que adaptar el mensaje a las necesidades de ese destino. No todos los hoteles tienen que tener todo exactamente igual, sino que hay una parte que es central y vertebra toda la organización, por decirlo de alguna formada y luego otras hay que te dedicas más a reforzar ciertas oportunidades porque en algunos destinos es más importante la S (de social) o el medioambiente.
-¿Somos más sostenibles que hace cinco años?
-El cliente tiene que contribuir a este compromiso y tiene que ser parte activa también de este compromiso y por eso también tenemos que hacerlo visible. Es decir, si el cliente no juega un rol también activo colgante en su estancia, difícilmente podremos cumplir los compromisos. Hay que buscar strategia para asegurar qu’envolve. O nos unimos todos o no llegamos a los compromisos de 2050, es imposible.


