«O me habla en castellano o tendrá que salir fuera». Las denuncias contra médicos por casos de “discriminación lingüística” se han triplicado en el último año en la Comunidad Valenciana.
De acuerdo con las estadisticas difundidas por la Plataforma para la Llengua (una entidad que se autoproclama como la ONG del catalán y que percibe subvenciones de la Generalitat que preside el socialista ximo puig), las quejas por discriminaciones lingüísticas en la sanidad pública valenciana se multiplican por tres hasta alcanzar los diecisiete casos catalogados como “tombs”.
Allá Plataforma para la Llengua oye que «la ausencia del requisito lingüístico para acceder a los puestos de trabajo en el ámbito sanitario es nociva para la calidad de la atención de los valencianohablantes» por los que reclama a la Generalitat que «intervenga para hacer cumplir la ley y recordar a los profesionales el derecho de los pacientes a ser atendidos en valenciano”.
La Plataforma per la Llengua ya ha logrado, conformado avanzó A B Cque el Gobierno del PSPV-PSOE, Compromiso y Podemos reformar la ley del Estatuto de los Consumidores para sancionar con multas de hasta 3.000 euros a las empresas que negieguen la atención en valenciano a sus clientes.
Ahora, la entidad que percibe ayudas de las Administraciones públicas valencianas pone el foco en el sector de salud. Al respecto, la Plataforma per la Llengua ha gestionado quejas por discriminaciones lingüísticas por parte de profesionales de la medicina en las localidades de Alicante, Alfafar, Alzira, Benifaió, Benilloba, Castellón, Denia, el Pinós, Elche, Gata de Gorgos, Villajoyosa, Barrio de Poblet, Sagunto y Vinaroz.
En el caso de la ciudad de Valencia las denuncias se concentrarán en el Centro de Salud de Campanar y en los principales hospitales de la capital del Turia: La Fe, la clínica y lo general.
La Plataforma per la Llengua pone como ejemplo un caso reciente en la ciudad de castellondonde «un ciudadano acudió a un centro de urgencias con su hijo, que notaba malestar general, y al dirigirse a la facultativa. esta les exigió que hablaran castellano o nos podría pasar consultado».
De acuerdo con las mismas fuentes, el denunciante «intentó defender su derecho a hablar en valenciano y se ofreció a traducir lo que no pretendiera» la doctora. Sin embargo, sigue el relato, la médica se negó y afirmó, en castellano, que “o me habla en castellano o tendrá que salir fuera”.
Al volver a intentar hacer valer sus derechos lingüísticosel estudiante de doctorado “los echó e hizo que otro médico que se encargara de la consulta, de forma que retrasó la atención médica”.
Allá Plataforma para la Llengua ha difundido otro caso sobre una denuncia a una médica del centro de salud de la localidad valenciana de Benifaio, “gestionado por la Generalitat Valenciana, que interrumpió la consulta telefónica de un paciente para exigirle que cambiara de lengua”. El paciente, para conocer el resultado de un diagnóstico de salud, «tuvo que renunciar a hablar en su lengua y terminó dirigiendose en castellano a la doctora».
Reseñas en la «falta de voluntad» de los sanitarios
La entidad que recopilar las denuncias recuerda que «durante toda la legislatura ha pedido a la Conselleria de Sanidad ya las direcciones de los centres de salud que informe a los profesionales del deber de garantiezar el derecho de la ciudadanía a expressarse in valenciano»
Allá Plataforma para la Llengua denuncia “la falta de voluntad de ciertos profesionales para emplear el valenciano”. Además, reprochó a la Generalitat que haya “relajado en el objetivo de implementar el requisito lingüístico en el ámbito sanitario”.


