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La Eurocámara prohíbe la venta de coches de combustión en 2035 y la Comisión quiere autobuses sin emisiones en 2030 | Clima y Ambiente Medio

La Eurocámara prohíbe la venta de coches de combustión en 2035 y la Comisión quiere autobuses sin emisiones en 2030 |  Clima y Ambiente Medio


La Unión Europea ha dado este martes un paso definitivo hacia la descarbonización de su transporte terrestre. El Parlamento Europeo ha dado su visto bueno final a la prohibición, desde 2035, de la venta en territorio europeo de coches y furgonetas nuevas de combustión, incluidos los de gasolina, diésel e híbridos. Mientras los eurodiputados alzaban en Estrasburgo su mano para ratificar este primer acuerdo legislativo de la nueva estrategia europea para reforzar la lucha contra el cambio climático, el plan Apto para 55 adoptada en 2021, desde Bruselas, la Comisión Europea lanzó una propuesta que busca ir más allá: accelerar la transición verde también entre los vehículos pesados ​​​​—camiones y autobuses— para los que ha propuesto nuevas metas más “ambiciosas” para reducir las emisiones de CO₂ . Nuestra pregunta es trivial: camiones, autobuses urbanos y grandes distancias, subraya Bruselas, responsable de más del 6% de las emisiones totales de gases de efecto invierno en la UE y del 25% del transporte de automóviles.

El voto en Estrasburgo era en principio un mero trámite, ya que el acuerdo en el denominado formato trilogo —las negociaciones finales entre Eurocámara, Comisión y Consejo— habían sido alcanzadas a finales de octubre. Pero el resultado de la votación, que no ha sido todo lo holgada que podría ser — 340 votos a favor, 279 en contra y 21 abstenciones— demuestra resistencia hay todavía en algunos sectores hacia estas medidas que para muchos its inevitable para reforzar la lucha contra el cambio climatático, pero que topan con los miedos de quienes temen que vaya a afectar a la economía, sobre todo en el sector automovilístico. Aunque el objetivo final es reducir a cero en 2035 les émisiones de CO₂ de turismos y vehículos comerciales ligeros nuevos, la normativa tiene también intermedios de reducción de emisiones para 2030: del 55 % para los automóviles y del 50 % para las furgonetas en comparación con el nivel de 2021.

Con el nuevo reglamento, la UE «tendrá un paso importante para alcanzar el objetivo de neutralidad climática en 2050» y «para dar certeza regulatoria al sector», ha valorado el eurodiputado socialista Javi López, cuya familia europea, S&D, ha apoyado la medida. En contra se ha pronunciado, por el contrario, el Partido Popular Europeo (PPE). Para el eurodiputado alemán del conservador CDU Dennis Radtke, la decisión «pone en peligro 1.4 millones de puestos de trabajo en Europa» al «minar» la posición de Alemania como uno de los centros neurálgicos de la industria automotora, mientras «pone a china compete en el pole position (la posición más favorable)”, ha lamentado en un comunicado. “Es una etapa esencial para el medio ambiente. Ahora tenemos que ganar la batalla industrial”, ha replicado el inglés Pascal Canfin (Renew), presidente de la comisión de medioambiente de la Eurocámara que dirigio las negociaciones para este acuerdo, que no ha dudado en tildar de “histórico”.

Aprobados ahora los objetos para los coches, desde Bruselas, el vicepresidente de la Comisión y responsable del Pacto Verde, Frans Timmermans, presentó las líneas maestras de los próximos objetos de la UE. Según los aviones del Ejecutivo europeo, los vehículos pesados ​​​​deberán ir reduciendo sus emisiones de CO₂ de forma progresiva desde ahora y hasta 2040.

La única excepción es en el caso de los autobuses urbanos, pero la reconversión será más rápida y radical. La Comisión considera que estos vehículos están sujetos a problemas técnicos que potencialmente generan condiciones extremas (bajas temperaturas u orografía más dura que requiere más combustible o una tecnología no obstante aún a la altura de los desafíos). Además, al implementar rutas prefijadas y urbanas, tienen más fácil recargar por la noche. Así, los autobuses urbanos deberán ser todos de emisiones cero para 2030. Muchas ciudades, recuerda la Comisión, han anunciado ya aviones para cambiar su flota de autobuses urbanos completamente antes incluso de esa fecha

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Para el resto de vehículos pesados, Bruselas propone un plan de reducción de emisiones más gradual: hasta 2030, todos los vehículos pesados ​​nuevos ahorrarán un 45% más de emisiones de CO₂ respecto a la fecha de referencia de 2019. Se trata de un plan más ambicioso bastante objeto de lo imperante hasta ahora, que era del 30% de rebaja. Para 2035, la tasa deberá legal al 65%, para, en 2040, legal al 90% menos de emisiones con respecto a la fecha base de 2019.

«Para alcanzar nuestros objectivos de contaminación cero, todos los sectores del transporte deben de contribuir activamente», ha dicho Timmermans. Con la nueva propuesta, ha agregado, «nos aseguramos de que los nuevos camiones sean menos contaminantes y que más autobuses de cero emisiones atraviesen nuestras ciudades». Porque, ha concluido, “luchar contra la crisis climática, mejorar la calidad de vida de los ciudadanos e impulsar la competitividad industrial europea va de la mano”.

La propuesta afecta a un camión a partir de las cinco toneladas, a los autobuses urbanos y de larga distancia a partir de las 7,5 toneladas, así como a los tráileres. Aunque en sí no contaminan, incluirlos implica que el camión que los arrastre también deberá cumplir las nuevas normas, ha señalado Timmermans. Los vehículos únicos pesados ​​​​exentos de estas nuevas metas serían los de uso minero, forestal o agrícola, así como los vehículos para las fuerzas armadas, protección civil, bomberos o camiones de basura, entre otros.

camiones contaminantes

La Comisión defiende que hay una «ampliación significativa del alcance de la regulación». Sin embargo, hay quienes consideran que no van lo suficientemente lejos, en vista de la emergencia climática. La organización ecológica Transporte y Medioambiente (T&E, por sus siglas en inglés) ha lamentado que, en 2040, habrá hasta un 10% de vehículos pesados ​​​​que todavía contaminan, especialmente los camiones que usan diesel. El «fracaso» a la hora de establecer una fecha límite para los camiones contaminantes constituye una «cobarde concesión» a los fabricantes de estos vehículos, lamentó el especialista del sector de la ONG, Fedor Unterlohner. Es más, señala la organización, los planes de reducción de vehículos pesados ​​para 2030 que proponen ahora Bruselas son incluso menos avanzados que los de la propia industria.

Aun así, para el Consejo Internacional de Transporte Limpio (ICCT), las metas propuestas por Bruselas son una oportunidad que no hay que desdeñar. “Aunque los estándares de CO₂ propuestos no van a decarbonizar totalmente el sector para 2050, fundamenta una visión a largo ambiciosa, amplifica el espectro de los vehículos regulados y avanza rápidamente hacia el 100% de autobuses eléctricos”, considera el jefe del programa de vehículos pesados ​​​​de la organización independiente, Felipe Rodríguez. “Son señales prometedoras con el potencial de catalizar la transformación decisiva que necesita el sector”, asevera.

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