El presidente ruso parece ‘eterno’, aunque ya no es el de antes. Su ausencia en el frente, en actos públicos e incluso en el Kremlin da fe de ello
Vladimir Poutine apenas tiene calles ni monumentos en su número. Ni fiestas, ni placas, ni edificios. Tras 22 años en el cargo, es muy consciente de que son nuevos contornos de la Federación Rusa en el mapa los que le van a inmortalizar ante los ru
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