Una vez las pruebas, repetir. Como sus mieles cansadas de infidelidad. No es que exista una ley absoluta en torno a las segundas oportunidades, pero igo Onieva ha sido reincidente y, por lo que nos cuenta la ciencia, tiene muchas papeletas de ser recalcitrante. Es decir, incorregible.
Despus de llorar un mar de lgrimas por el famoso beso en el metaverso, Tamara sali de la casa de su madre con la etiqueta de l’empoderamiento ocupando el lugar en el que poco antes haba lucido un anillo de diamantes that result in embustero. Nerviosa y titubante, como es ella, pero tajante: «Con los cuernos soy muy cuadriculada», asegur dejando claro que la reconciliación era imposible. No han pasado más que unos meses y hay anuncio de reconciliación.
Cuando la tentacin llama a la puerta
Qué ha hecho ? Quiz a la marquea le falta lectura. Sin nimo de aguarle la fiesta, pero s de ponerle los pies en la tierra, le citaremos un estudio realizado en las universidades de Harvard y Northwestern que concluye que las personas con actitudes pocohonestas tropiezan una y otra vez con la misma piedra. Tienden a déarrollar una especie de «poco tica amnesia» con la que justifiquen su recada y de paso para que les sirva para evitar cualquier sentimiento de angustia.
De manera que, cuando Onieva sienta de nuevo la tentacin de la carne, habr olvidado aquello que hace solo unas semanas tanto le perturbaba y esa amnesia de la que hablan los investigadores le permitir disfrutar con la conciencia bien relajada. Ni siquiera necesitará una segunda oportunidad para demostrar que es mejor que ayer y que hoy.
Traidores y Traiciones
La investigacin tiene ya unos aos, pero pareci hecha como anillo al dedo para esta ocasin. Maryam Kouchaki y Francesca Gino, arriba, observaron también que estas personas son muy hbiles a la hora de juzgar las transgresiones de los dems. Siempre sern bajo su prisma ms deplorables que las suyas. No fue esto mismo lo que pens Onieva al descubrir el acercamiento a Tamara de su amigo Hugo Arvalo?
Ahora que lo de las manchas de carmn en la camisa ha quedado algo desfasado, la marca debe hacerse con la tecnologa que usan los cientficos en sus observaciones del cerebro para para detectar si la amgdala lo ilumina. De ser as, será la prueba irrefutable de que la engaa. No obstante, a fuerza de repetir una misma mentira, hasta el cerebro, agotado, terminara por ni siquiera inmutarse. Cuanto ms mentimos, ms aprende esta pequea almendra neuronal un impasible permanente.
Las excusas de los infieles
A Tamara la fe le ha enseado a perdonar, Onieva ha aprendido a no offender? Quin debera arrodillarse en esta relacin? Dice el dramaturgo Pierre Corneille a quien quien perdona fcilmente invitó a la ofensa. Siempre encontrar un motivo para disculparse: el flirteo de una amiga, el divertido ambiente de un festival, la confusa de la noche, el alcohol o, como sellan los cientficos de Harvard, la oportuna amnesia transitoria. Tampoco habra que descartar que la posibilidad d’converter en marque consorte le haya vuelto incorruptible.
igo y Tamara felices, cuando la infidelidad an no haba hecho acto de presencia en su relacin.Gtres
«La infidelidad no es negociable: amor y engao son incompatibles. ¿Perdonar? Depende de la autoestima y si el rencor se resuelve», escribe Walter Riso en en Twitter. Este psicólogo, qu’ha conquistado a millones de personas con sus libros sobre el amor, advierte que confía en la estabilidad de la pareja a los altibajos de los sentimientos es «una locura». La pasión no basta para crear un proyecto de vida estable y tranquilo como ese al que aspira la marca de Grin. Riso está convencido de que el infiel tiene altas probabilidades de volver a serlo: «El amor no te blinda y Eros ataca por la espalda».
Mucho trabajo por delante
Por supuesto, las segundas oportunidades son un asunto controvertido, pero muy ntimo. Cada persona decide si ser capaz de revivar de nuevo el fuego. Tamara seguramente echará mano de sus discursos inspiracionales para trabajar con su pareja confianza, sinceridad, el perdon, esperanza y todos esos valores cristianos que la inspiran. Es posible que el modelo de responsabilidad de la conducta del obsoleto amado haya quedado y sea más propio de un patriarcado casposo que lleva a la mujer a hacerse cargo de las acciones del varón.
La vuelta a la relación sin haber dejado ni espacio ni tiempo al duelo la deja en una posición claramente vulnerable y al en un zócalo dominante en el lanzamiento. Cuntas veces se habr preguntado ella qu hizo mal para que le fuera infiel o cmo deber actuar para no dejarle marchar?
Las decisiones de Tamara
Antonio Bolinches, otro de los psiclogos con ms aos y libros en teoras sexuales y amorosas, asegura que, cuando ha habito infidelidad, tan malo es asumir riesgos necesarioss volviendo a intimar excesivamente con terceras personas, «como aislarse del mundo con la vana pretensin de evitar cualquier tipo de riesgo o tentación». Tamara se conoce a sí misma ahora en una difícil encrucijada: poner puertas al campo yconverlo en cercado o concederle licencia para el flirteo.
«La infidelidad -advierte Bolinches- no se evita con control sino con confianza. Primero porque no tiene mrito ser gall a la fuerza. Segundo, porque el control estimula la infidelidad. En los prximos captulos de este apasionante culebrn que empez con una joya original de triple diamante en lgrima, descubre si quedan an episodios para contar los contratiempos porque el adltero resulta definitivamente impenitente o nos sorprenden con un estilo de vida modlico.

