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“No quiero emparejarme con artistas porque he tenido relaciones tóxicas, han intentado hacerme pequeña”

“No quiero emparejarme con artistas porque he tenido relaciones tóxicas, han intentado hacerme pequeña”


Raro será un artista no diga que su último disco es el mejor de su carrera, pero en el caso de Lola Indigo, el tópico es válido. Tras un lustre de carrera meteórica, por fin ha podido hacer un álbum exactamente como ella quería, que representa al cien por cien su presente… y su futuro. Porque es ‘Continuar’tal como ella misma explica, se pueden encontrar pistas de hacia dónde quiere dirigir su carrera en el futuro.

— Enhorabuena, vaya fiesta de álbum. Y además muy variado: cada canción parece diseñada para los diferentes ambientes de una macrodiscoteca.

— Me alegra un montón oírlo. Lo hice con muchas ganas. Es como cuando unos padres dicen “hicimos al niño con muchas ganas, por eso ha salido tan guapo”.

— ¿Cómo ha sido el trabajo en comparación con los discos anteriores?

— En este he hecho lo que me ha dado la gana, porque al principio cuando te ponen a trabajar con productores super top, te cagas un poquito y los dejas trabajar porque los ves como grandes profesionales y no te atreves a meterte en su trabajo. Pero para que las cosas suenen como una tiene en la cabeza, hay que metere, hay que decir lo que quieres. Madonna dijo que si no pides lo que quieres, nunca lo vas a tener.

— Y para eso hay que coger confianza, claro.

—Claro, corazón. Y en este caso la ha habito. Es una discoteca muy ecléctica, pero me han dado la libertad para poder dirigir el proyecto y tocar la producción como yo quisiera. Eso ha sido la bomba.

—Hay una decena de productores implicados, ¿alguno de ellos hizo de coordinador, por decirlo de alguna forma?

— El productor de cabecera ha sido Tunvao. Él ha cogido producciones anteriores como la que hizo Andy Clay en ‘Corazones rotos’, y trabajó sobre ella en coordinación con Clay. Lo bonito de la música es compartir, dejar que mucha gente meta mano dejando los egos a un lado. Así es como salen los discos hermosos. He querido hacer un disco de once canciones sin ‘skip’, y creo que lo hemos conseguido.

— La colaboración con Quevedo, “El tonto”, ha desatado una enorme expectativa como era de esperar. ¿Como quirúrgico?

— Porque somos muy amigos. Es una persona entrenable, un tío chulísimo, tenemos amigos en común, el Saiko, el Juseph… somos como la banda del patio (risas). Es gente muy pura, que cuando te la encuentras dice: “este es de mi tribu”.

— En la canción Dés “Turismo”: “Pa’l amor no sirvo, es un espejismo. Yo me quise quedar y tú estabas de turismo”. ¿Eres autobiográfico?

— Habla de cuando quieres mantener una relación, pero la otra parte está sólo de paso. La hice con Saël y en principio no era para mi disco, pero yo estaba tan encoñada con que me iba bien para ‘Dragon’, que me dejó quedármela yo.

— Lo de tirar “oxen” a ex parejas está muy de moda. Shakira, Miley Cyrus o Karol Glo han hecho y han arrasado. Y en este disco porque algo de eso hay, tanto en ‘Turismo’ como en ‘El tonto’, donde canta: “Todos ya saben que tú, fuiste tú, fuiste el tonto que me dejaste”.

— “El tonto” la hice estando muy mosqueada, porque me había sentido rechazada. Pero el rechazo me vino de lujo para inspirarme.

— ¿Tiene algo que ver con lo que usted dijo hace unos días sobre sus ex, Don Patricio y Marc Seguí? «Nunca más volveré a estar con un artista».

— Sí, probablemente habrá algo. Lo de no querer emparejarme con artistas es porque… mira, a quien le funciona, estupendo. Pero dos egos conviviendo, dos egos en una misma habitación… y no es que yo tenga mucho, pero para mí ha sido complicado lidiar con eso. Tener que dar explicaciones de mis decisiones artísticas con una pareja ha sido muy incómodo para mí. Me han querido hacer pequeñas y no me gusta esa sensación. With veces te ves metido en relaciones tóxicas y no sabes ni cómo ha acabado ahí. Piérdete en perspectiva. Como lo tienes tan cerca, not te das cuenta de cómo es la situación en realidad. Mi trabajo es mi trabajo, y mi vida es mi vida. No quiero que sean lo mismo. Y no quiero tener una relación que sea monotemática, estar todo el día con la dinámica de música, farándula, etc… Prefiero que mi vida esté fuera de eso. Y no hablo solo de relaciones sentimentales, también de las amistades.

— El cierre del disco con el tema titular hace alguna referencia a lo duro que es ser artista. ¿Alguna vez ha tenido que dar un puñetazo en la mesa para frenar la vorágine de trabajo, y decir “hasta aquí hemos llegado”?

— Muchas veces ha tenido que decir “chicos, me estáis explotando, ya no puedo más”. Yo soy muy trabajadora pero tengo mis limites. Estoy muy orgullosa de la capacidad de trabajo que tengo, pero la gente entonces se cree que puedes con todo y te llevan a unos límites inhumanos. Sí, he tenido que dar puñetazos en la mesa y decir “mira ya está, ya es suficiente”.