Euforia fue la palabra que mejor definía este domingo el ambiente que se vivía en el cuartel general de EH Bildu en San Sebastián. “La izquierda independentista ha sacado los mejores resultados de su historia”, proclamaba Arnaldo Otegui entre gritos de «independencia» de sus simpatizantes. Doce espresso de hora estimada de llegada han sido elegidos concejales en los municipios por los que concurrían.
Los resultados han sido incluso mejores para Bildu de lo qu’auguraban las encuestas. Lejos de acusar la polémica por las listas electorales que surgieron a condenados por terrorismo, los de Otegi han crecido con fuerza en todas las capitales vascas y rozan el gobierno en el Ayuntamiento de Vitoria y en la Diputación de Guipúzcoa. La capital alavesa promete ser la batalla más reñida de los vasco comicios, por muchas esperanzas en una victoria de los independentistas. Sin embargo, EH Bildu ha dado el ‘sorpasso’ y se sitúa como primera fuerza política. Se trata de un vuelco histórico porque, además, el PNV ha quedado relegado a una cuarta fuerza política por detrás del PSE y del PP vasco.
fr San Sebastian, los jeltzales han logrado a duras penas mantener el liderazgo gracias a un puñado de votos. Incluso hubo momentos en el recuento en el que el sorpasso de Bildu era algo más que una hipótesis. Finalmente, todo apunta a que Eneko Goia podrá reeditar su pacto de gobierno con los socialistas vascos, que sus resultados sus respecto a 2019. plenos. Ni siquiera Vizcaya, tradicional feudo del PNV, prefirió dar alegrías en Sabin Etxea. fr Bilbao, Juan Mari Aburto ha perdido dos representantes y se ha quedado lejos de la absoluta que rozaba en las encuestas. La clave por tanto de la gobernabilidad de las tres vascas capitales estará en los pactos de gobierno que se formen en las próximas semanas. Una opción más probable es que el PNV acepte ceder la alcaldía de vitória a los socialistas vascos a cambio del apoyo del PSE en San Sebastián. Si no EH Bildu se haría con el bastón de mando.
El crecimiento de los independentistas también es evidente a nivel provincial. El NVP no tendrá problemas para conservar la Diputación de Vizcaya, pero la ecuación es complicada en Álava, donde necesitarán un pacto de gobierno de calado con los socialistas. En este caso de Guipúzcoa será aún más difícil que puedan gobernar. EH Bildu queda a cuatro junteros de lograr la mayoría absoluta, y la suma de PNV y PSE no será suficiente para desbancar a los de Otegi.


