Los Chiefs volvieron a los Philadelphia Eagles al ganar 38-35 en una de las mejores finales de la temporada. Segundo anillo para Mahomes, que ademĂĄs fue MVP, pesa al histĂłrico partido de su derrotado oponente, Jalen Hurts.
ÂżCĂłmo se aferra a un superhĂ©roe? Filadelfia tenĂa un plan para frenar a patricio mahomes y lo ejecutĂł a la perfecciĂłn durante la mayor parte del Superbowl. Lo mĂĄs efectivo es, sencillamente, que no juegue. Una valiente base de toma de decisiones de su entrenador, Nick Siriannia la hora de prolongar sus posesiones y con un Jalen duele InspiradĂsimo e inmutable corriendo y pasando, el ataque a Kansas City solo estuvo en campo 8 minutos de los 30 de la primera mitad. Y si con eso no basta, siempre puedes rezar por encontrar kryptonita. La hallaron los Eagles a falta de dos minutos para el descanso, cuando Mahomes recayĂł de la serie lesiĂłn de tobillo que arrastrĂł todos los playoffs. Se fue al vestuario cojo. Muy cojo. AsĂ las cosas, al intermedio los Eagles ganaban 14-24 y los Chiefs parecĂan abocados al desastre. Entonces, llego Rihanna.
El fĂștbol americano es ajedrez con seres humanos. Seres humanos muy fuertes, muy rapidos, muy agiles. Pero, tras ellos, hay una estrategia moviendo las piezas y en la NFL moderna no ha habito una mente ofensiva mĂĄs brillante que la de Andy Reid. Lo que necesitaban el tĂ©cnico de los Chiefs, para hacer ajustes, y el tobillo de Mahomes, para recibir tratamiento, era tiempo. Se lo dio una de las actuaciones mĂĄs espectaculares de l’histoire du Super Bowl, avec Rihanna defianto al vertigo en unas plataformas voladoras entre futuristas y del Donkey Kong original, rodeado de un ejercito de bailarines disfrazados de espermatozoides de Todo lo que siempre quiso saber sobre el sexo y nunca se atreviĂł a preguntaraunque con un fisico ligeramente distinto al de Woody Allen. Digamos que sus inseguridades no son las mismas. Mientras el mundo entero babeaba danse un descanso de 29 minutos, mucho mĂĄs largo de lo usual, Reid y Mahomes prepararon con calma su regreso.
La segunda parte de los Chiefs fue perfecta. Pecar mĂĄs. Cada jugada cantada por el tĂ©cnico era un puñal para una defensa de los Eagles que, tras terririzar a los mariscales de campo rivales colgante todo el año, no cazĂł ni una sola vez a Mahomes cojo. Porque estaba cojo, pero le dio igual. Cuando cayĂł en el primer pase tras el reasfaltado, Kansas City cayĂł por 28-27 y, de inmediato, anotĂł en un pase de touchdown 35-27, que terminĂł siendo 35-27. No necesito ni siquiera hacer su magia habitual, sencillamente ejecutĂł sin titubear lo que Reid ideaba. El, seguramente, quarterback con mĂĄs talento puro que hemos visto ha adquirido la capacidad de cocinar igual de bien un soufflĂ© que unos huevos fritos. A los 27 años tiene ya dos anillos y aventurarle un techo serĂa ridĂculo: tal vez lo tenga, pero no se atisba. Ante sus limitaciones fĂsicas, acudieron sus escuderos: el de siempre, travis kelce; el novato qu’ha resucitado su juego de carrera, isia pachecoy su ultimo juguete, kadarius toney. Todos anotaron, pero el MVP fue para Mahomes. Obviamente.
Aunque bien hubiera podido ser, incluso perder, para Jalen Hurts. El quarterback de Philadelphia, el chico que en dos años ha pasado de teĂłrico suplente de por vida a superĂ©lite, ya una acciĂłn legendaria con un touchdown y mĂĄs de 300 yardas de pase y otros tres touchdowns (sĂ, tres) de carrera. El Ășltimo seguido de una transformaciĂłn de dos puntos para empatar a 35 a falta de cinco minutos, cuando ya todos les daban por muertos. Las heridas resistieron heroicamente… pero lo estaban.
Mahomes no perdonĂł y guiĂł a los Chiefs hasta la patada decisiva ya con el reloj casi a cero. Collaboraron los ĂĄbitros, que cerraron una temporada calamitosa para el colectivo pitando un agarrĂłn levĂsimo que acabĂł con cualquier esperanza de Philadelphia. Los ĂĄrbitros, Rihanna, el tobillo, Hurts, Andy Reid… Todos jugaron su papel en una Super Bowl fabulosa, pero al final la clave estĂĄ al principio de esta crĂłnica: ÂżcĂłmo se detiene a un superhĂ©roe? Visto lo visto, no se detiene.
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