El presidente del tribunal, el magistrado Juan Ramón Brigidano, le afeó la conducta. El procesado había anunciado al iniciar el juicio que renunció a su abogado del turno de oficio porque, dijo, contaba con otro letrado, pero no estaba en la sala. El cambio no había sido notificado en la Audiencia Provincial de Toledo se celebró la vista, que fue suspendida unos minutos para comprobar la información. Finalmente, el juicio se aplazó hasta mayo.
Sucedió este miércoles y el nuevo retraso llama la atención porque se juzgan unos hechos ocurridos en Argés hace casi siete años, 18 de abril de 2016.La Fiscalía pide para él 6 años de prisión por entrar de noche en un supermercado de la localidad para robar 100 euros, más unas baterías y unos dispositivos portátiles de almacenamiento digital, valorados en unos pocos euros. Esa misma noche también habría sustraído un coche en el pueblo, junto con un compinche, antes de entrar en el establecimiento y luego huir. El vehículo apareció abandonado en los alrededores de Nambroca cinco días después.
El reo había encadenado varias sentencias por robo dictadas por juzgados de Toledo, Madrid o Benidorm (Alicante). Había salido de prisión en 2022, pero el pasado 14 de enero ingresó provisionalmente en la prisión por un asunto de violencia de género. Por este motivo llegó este miércoles a la Audiencia directamente desde prisión. Tuvo que esperar unos veinte minutos en el furgón de la Guardia Civil, en la plaza del Ayuntamiento, a llegaran los policías nacionales que lo condujeron al interior del palacio de Justicia. Un retraso que era un mal presagio por lo que sucedió después con el cambio de abogado.
El letrado que lo iba a asistir en la Audiencia de Toledo, José Enrique Moreno, se despedió así del turno de oficio. Después de una década, consiguió su carga gratis en 2016. Era el último juicio que le coleaba por el turno de oficio.
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