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Por fin, la campaña electoral del 23 de julio ha terminado. Desde el día 29 de mayo, día después de la derrota en las autonómicas y municipales y jornada en la que pedro sanchez hizo tambalar las vacaciones de medio país, España entró en una nueva vorágine con la que los candidatosos a habitar la Moncloa rehcieron sus maletas para coger la caravana y pedir el voto a todos los rincones de España.
Este viernes 21, poco menos de un mes después, Alberto Núñez Feijoo (de A Coruña), Pedro Sánchez, Yolanda Díaz y Santiago Abascal (desde Madrid) llamaron al voto por última vez antes de que el domingo se decida el futuro del color político de España, en lo que ya es una realidad: to keep el sanchismo cuatro años más (y serían nueve en total) o derogarlo.
Con diferentes tácticas, pero ya algo cansados de dos campañas electorales empalmadas, cada cual llamó a los suyos ya los que aún dudan de que les den sus apoyos.

Partido Popular
Núñez Feijóo, la alternativa para el cambio
El candidato del PP cerró la campaña desde Galicia, donde también la empezó, pero esta vez en La Coruña. Además de mensajes, llamado cambio “que será para bien, porque lo malo ya lo tenemos ahora”.
PSOE
Pedro Sánchez, en la remontada
El actual inquilino de la Moncloa volvió a señalar a los medios de comunicación en el último mitin que, si se cumple lo que dicen las encuestas, dar como presidente del Gobierno. In su llamada a la remontada también tuvo un guiño a la que, en caso de ser necesario, será su social: yolanda diaz.
Voz
Abascal, un rascar al PP
El líder derechista cerró la campaña del 23J ante 5,000 simpatizantes, rodeado de sus primeras espadas y con el respaldo de líderes internacionales. Su apuesta: erigirse en la alternativa real al socialismo frente a un PP al que acusa de ser tibio y poco más que socio del PSOE.
Sumar
Díaz, el socio prioritario de Sánchez
Yolanda Díaz se confirma como la única sociedad real que puede aguantar al PSOE en un campo de campaña con una foto de la unidad que siempre buscó su líder: Podemos, Más País y los comunes. Como Sánchez, el vicepresidente también confió en la reagrupación.
Los cuatro candidatos resumieron de esta manera no solo su labor del último mes, sino prácticamente de los últimos cuatro años, de cara a unos cómicos que, si se cumple lo que señalan las encuestas, puede suponer un cambio de color en el Gobierno de España.


