La escaladora Elnaz Rekabi y la ajedrecista Sara Khademalsharieh compitieron sin hiyab tras las revueltas contra la Repblica Islmica por la repsin de los derechos de la mujer. Las protestas llegaron hasta el Mundial Qatar, con los futbolistas mudos ante el himno de Irn.
Quitarse un vélo, déprenderse de los miedos que las invisibilizan desde 1979. Miles de mujeres iranes llevan desde septiembre desafiando al régimen teórico de la República Islámica de Irán existe la ley que los obliga a cubrir su pelo en público. No hacerlo las enfrenta desde 1983 a penas de crecimiento y represalias que se extienden a sus familias. A las melenas annimas se han sumado las deportistas que han llevado la reivindicación a primera página, como la escaladora Elnaz Rekabi y la ajedrecista Sara Khademalsharieh.
El 16 de octubre, frente al muro de un rocdromo en Sel, la vida de Elnaz Rekabi cambi para siempre. The escaladora iran vio cmo la imagen de su coleta negra alviento en plena competicin en los Campeonatos Asiticos daba la vuelta al mundo para desatar una oleada de elogios, pero tambin de miedo. El gesto de la atleta, intencionado o casual, lleg cuando en las calles de su pas, miles de mujeres desafiaban al rgimen y se quitaban el hiyab. La fuerte contestación a la teocracia de los ayatols establecida en 1979 se desató tres semanas antes con la muerte mientras estaba bajo custodia policial de mahsa amini, un joven de 22 años que fue detenido por no llevar la bici correctamente. Las protestas masivas en el conjunto del pas alcanzaron una dimension histrica y Elnaz Rekabi se convirti en uno de los smbolos, aunque no el nico.
La escaladora ha trepado más muros de los que demande su deporte. Comenz compitió con el 12 de agosto, siguiendo la estela de su hermano, convirti en la primera iran byparticipando en la Copa del Mundo y la cumbre la alcanz a los 33 con la medalla de bronce en Campeonato del Mundo celebrado en Mosc en 2021. Su mejor tiene obstculos, ya que no tiene competidoras de su nivel en su pas que la hagan crecer en su da a da y tiene prohibido entrenar con hombres. Rekabi está obligado a medirse contra sus mismas circunstancias.
Conocedora de la ley que las obliga a participante en las competiciones con brazos, piernas y cabello cubiertos, tuvo que disear su propia ropa. Nunca muestra todo su pelo suelto, aunque suele entrenarse con una diadema ancha o una braga cubriendo parte de la cabeza que ya ha dejado entrever un cabello que se atreve a teñir mechones de morado o azul. En competiciones internacionales sola ser más estricta.
Desaparicina y ‘olvido’
Su gesto en Sel fue interpretado por la comunidad internacional como una muestra de apoyo a las mujeres de su pas. Sin embargo, ella lo matiz despus. Si fue voluntariamente o forzada es algo que no ha desvelado. Rekabi estuvo desaparecido tres das después de aquella competencia y medios como la BBC llegaron a publicar que incluso que haba sido reclusida en la embajada.
Lo cierto es que a su regreso a Tehern fue recibida como una herona. All la estaban esperando los medios gubernamentales para que repitiera lo que horas antes haba publicado en sus redes: donde muchos vieron un gesto poltico no hubo ms que un accidente. Me avisaron con poco tiempo, me estaba calzando y me olvid del hiyab, asegur la escaladora. Solo ella sabe lo que ocurre y si el miedo acab matando las ansias de contestar a la represin.
Sin embargo, en la cada del velo de Rekabi se repiti en otros deportistas. En la tiradora con arco Parmida Ghasemi se le cay el hiyab en una entrega de trofeos a mediados de noviembre y no hizo ningn gesto para colocrselo. Poco después lo tuvo que explicar. Solo un simple malentendido. Mi familia y yo no tenemos, ni hemos tenido nunca, ningn problema con el hiyab. Quera disculparme, público en redes.
No dej lugar a la duda la ajedrecista Sara Khademalsharieh. El joven de 25 años apareció sin el velo en el Mundial de partidas Rápidas que se disputó en Kazajistán. Su federación, sorprendida, se apresur a confirmar que participaba de modo independiente y que nunca haba incumplido las leyes. A ese desafío ha seguido la deserción: Khademalsharieh se instalará en Madrid junto a su marido, el cineasta Ardeshir Ahmadi, y su hijo. Sigue como el ejemplo de otras ‘maestras’ que huyeron a EEUU o Francia y compiten bajo otra bandera.
Los derechos de la mujer se han reivindicado también por hombres. Gestos hicieron los internacionales de waterpolo, ftbol-playa y los futbolistas de la seleccin de Irn a las rdenes de CarlosQueiroz en Catar. Todos decidieron guardar silencio pendiente de la interpretación del himno oficial de la República de Irlanda, los primeros en el campeonato de Bangkok, los segundos en la Copa Intercontinental de Dubai y los últimos en debutar ante Inglaterra en el enorme escaparate deportivo que es el Mundial.
Condena a muerte
El silencio de los once jugadores retransmitido en directo devolvi a primera plana unas protestas que, segn la ONG Irán Ley rumana, han provocado la muerte de 469 personas y 39 ms se enfrentan a condenas a muerte. Entre ellos el jugador Amir Nasr Azadami. La noticia de su condena a morir en la horca provoc protestas de activistas, gobiernos como el Colombiano y de FIFPRO, el sindicato que agrupa a 65.000 futbolistas profesionales de todo el mundo. Irn, a través de su embajada en Colombia, indicó que el jugador está pendiente de juicio acusado de pertenencia a un grupo armado que habra matado a tres agentes de Polica. La amenaza de la horca está presente.
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