Iun largo discurso de Emmanuel Macron en la apertura del Consejo de Ministros el viernes 21 de julio tuvo como objetivo aclarar el significado de la reorganizaciĂłn ministerial que tuvo lugar el dĂa anterior. Sin embargo, dejĂł muchas preguntas sin respuesta. la tesis de «la continuidad» alegado por el Jefe de Estado, que afirma tener una «rumbo claro» -«la independencia del paĂs para presentar un modelo mĂĄs justo»-, es ciertamente consistente con su decisiĂłn de mantener a Elisabeth Borne en Matignon y optar por una remodelaciĂłn limitada. Sin embargo, no borra la impresiĂłn de vacilaciĂłn nacida de su falta de preparaciĂłn para renovar su confianza en el que designĂł hace mĂĄs de un año.
MĂĄs sintomĂĄtico aĂșn, las propuestas introductorias del Jefe de Estado parecĂan mĂĄs un informe de progreso que una proyecciĂłn de futuro, no es que no se nombraran los temas a tratar: reducciĂłn de la deuda, inmigraciĂłn, respuesta a los disturbios urbanos, planificaciĂłn ecolĂłgica, sequĂa⊠Sencillamente, sigue faltando el orden de prioridades a tratar.
Podemos señalar que una apretada agenda internacional empuja a Emmanuel Macron a renunciar a parte de sus vacaciones para desarrollar una respuesta mĂĄs precisa a temas complejos, pero el sentimiento que siente al cerrar los âcien dĂasâ que fueron diseñados como un intento de retomar el control desde el concepto consensuado de âsoberanĂaâ es indicativo de una dificultad mĂĄs estructural: el proyecto macronista de 2017 era una promesa de crecimiento, emancipaciĂłn y progreso. Seis años despuĂ©s, se enfrenta a una realidad menos halagĂŒeña y a unas perspectivas que le provocan ansiedad.
Ansiedad ecolĂłgica a la izquierda, identidad a la derecha
«Eficacia» exigido por el Jefe de Estado al gobierno de la Terminal 3, tras la salida de los ministros de la sociedad civil, se refiriĂł a la prueba: el gobierno lucha por convencer a los franceses de que » el progreso « estĂĄ trabajando. La reforma de las pensiones ha dejado su huella, pero no es la Ășnica causa. Ăreas esenciales de acciĂłn pĂșblica: educaciĂłn, salud, policĂa, justicia estĂĄn en construcciĂłn, sin que aĂșn se vean mejoras sustanciales. Cuanto mĂĄs tiempo pasa, mĂĄs se ve obligado Emmanuel Macron a admitir que solo mucho tiempo puede hacerle justicia. Mientras tanto, es sobre dificultades muy concretas como el escaso acceso a la atenciĂłn o las demoras en la justicia que han prosperado el Rally Nacional.
La actual polarizaciĂłn del campo polĂtico se relaciona con dos fuertes inquietudes: ecolĂłgica a la izquierda, identitaria a la derecha. Para bajar la presiĂłn, a la mayorĂa presidencial le falta sustancia y reserva. En seis años no ha trabajado la doctrina ni revelado el territorio de manera cuadrada, por lo que al menor soplo de viento corre el riesgo de desequilibrarse. La confirmaciĂłn de Elisabeth Borne en Matignon se produce cuando GĂ©rald Darmanin estaba a punto de ocupar su lugar, en el contexto de asombro creado por los disturbios urbanos.
Desde la pĂ©rdida de la mayorĂa absoluta en la Asamblea Nacional, la fragilidad del macronismo se ha convertido tambiĂ©n en la del Presidente de la RepĂșblica, que ha llegado al final de la operaciĂłn de seducciĂłn frente a los republicanos. Las oposiciones se han radicalizado tanto que la votaciĂłn de una mociĂłn de censura sobre el presupuesto o el texto migratorio es una de las hipĂłtesis que ya no se pueden descartar. Emmanuel Macron lo sabe, pero no ha encontrado el desfile. Fueron todas estas debilidades las que nos llamaron la atenciĂłn esta semana durante lo que se suponĂa que serĂa un simple ajuste ministerial.


