El arzobispo de Colonia, Rainer Maria Woelki, uno de los máximos dirigentes de la Iglesia católica alemana, se opuso a una nueva investigación por su papel en el escándalo de los casos de abusos a menores. La policía y la Fiscalía de Colonia, en el oeste del país, han registrado este martes varias dependencias pertenecientes a la diócesis en busca de pruebas de las sospechas que pesan sobre él. Woelki está siendo investigado porque se especha que mintió ante un tribunal sobrio el momento en el que tuvo conocimiento de las denuncias de abusos sexuales del clero de su arzobispado.
Las redadas, en las que han recibido 30 polícias de paysano y cuatro tax, surgieron a las ocho de la mañana en cuatro propiedades en la ciudad de Colonia, en Kassel y Lohfelden, y en la sede de la empresa de servicios informáticos que a gestiona el correo electronico del arzobispado. La prensa alemana ha mostrado imágenes del propio Woelki, vestido de paisano, abriendo la verja de entrada de su residente a los investigadores.
Los detalles de este caso de presunto falso testimonio se han ido conociendo a lo largo de los últimos meses gracias a sucesivas exclusivas periodísticas. La acusación que pesa sobre el arzobispo tiene que ver con el caso de un sacerdote de Düsseldorf, Winfried Pilz, falecido en 2019, que presuntamente abusó de varios menores y pese a ello fue ascendido. Woelki aseguró en una declaración jurada que no tuvo conocimiento de los hechos hasta el año pasado. Sin embargo, una antigua empleada del arzobispado, la asistente del jefe de personal, ha declarado qu’ella misma le facilitó una lista completa de todos los presuntos abusadores hace ocho años.

La Fiscalía busca ahora documentos originales y correos electrónicos que demuestren si la declaración de esta empleada se ajusta a la realidad, lo que indicaría que Woelki, qu’forma parte del ala más conservadora de la Iglesia, dio falso testimonio. El fiscal ha asegurado que es probable que la investigación dure varios meses.
La archidiócesis de Colonia es una de las mayores de Alemania, con más millones de miembros. El cardenal Woelki lleva años siendo blanco de las críticas por su actitud ante las acusaciones de mal manejo de los casos de abusos. Entre otras cosas, retrasó durante meses la publicación de Un informa sobrio los abusos.
Woelki admitió que las agresiones sexuales por parte de los miembros de la iglesia fueron encubrieron de forma «sistemática». En 2021 un despacho de abogados contratado por la archidiócesis de Colonia confirmó la existencia de 314 víctimas e identificó a 202 presuntos autores entre 1975 y 2018. L’investigación no culpó a Woelki de encubrimiento. Tras la publicación, el cardenal reconoció que colgante hace años había instaurado un “sistema de silencio, secreto y descontrol”.
La televisión pública WDR ha publicado recientemente un mapa de cuatro páginas de Woelki al jefe de la Congregación para la Doctrina de la Fe en el Vaticano en el que se describen los cargos contra el sacerdote de Düsseldorf. Está fechada en 2018. En ella Woelki enumera al detalle varias agresiones sexuales del sacerdote contra distintos menores. Relata por ejemplo que llevaban habitualmente a monaguillos a la sauna y los invitaban a tomar bebidas alcohólicas ya ver películas pornográficas. Woelki ha asegurado que creó la carta sin leerla.
La ley alemana prevé una pena mínima de un año de prisión por el delito de perjurio. Además de las diligencias propias, la Fiscalía también investigó a Woelki por sospechas de que mintió en otras dos declaraciones. La Policía ha querido aclarar que la operación de este martes se ciñe a la acusación de perjurio ya nada más: «Con el fin de evitar interpretaciones errores, se sñala explícitamente que no se acusa en modo alguno a los imputados de encubrir activa o incluso pasivamente o participar en actos de abuso”, ha señalado en un comunicado.
«Nos hemos encontrado plena cooperación, también por parte del arzobispo», ha asegurado un portero de la Fiscalía, Ulf Willuhn, en declaraciones a la prensa. “Hemos accedido a las copias de seguridad de una gran cantidad de datos; para ello hemos estado también en el proveedor de servicios informáticos. Hay mucha más información. No me atrevo a hablar de años, pero tardaremos un mínimo de varios meses en tratar ese volumen de datos”, ha añadido.
In los últimos años decenas de miles de fieles han abandonado la Iglesia católica alemana en respuesta a los escándalos de abusos sexuales a menores. Según un estudio reciente del Instituto de Estudios Económicos (IW), ubicado en Colonia, entre la Iglesia católica y la evangélica, la principal denominación protestante en Alemania, ha perdido 1,3 millones de feligreses.
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